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¿Qué suelo poner en un chalet?

Diseño de interiores, Suelos de diseño

Ya sabemos que uno de los momentos más decisivos cuando construimos una casa es escoger el material para nuestra vivienda. La sensación al pisar un material u otro es muy distinta, ya sea por su tacto, su calidez, su funcionalidad o su ruido al pisarlo. Por ello, desde Constructora Viñas queremos presentarte cuáles son los tipos de suelos más conocidos para un chalet.

Material para el suelo de un chalet

Hoy en día existe una infinidad de materiales que podemos usar para revestir el suelo de una casa. Sin embargo, los cinco más típicos son las baldosas, la piedra natural, la madera natural y los laminados o vinílicos.

Aunque estos tipos de suelos son los más conocidos, también cabe la posibilidad de usar otros materiales como hormigón, textiles, goma o caucho, o suelos técnicos, entre otros. Sin embargo, estamos hablando de materiales que rara vez son usados para interiores de un hogar.

Tipos de suelos para casas

Baldosas de gres

Actualmente existen cientos de modelos nuevos en solados de gres. Este material esmaltado o porcelánico son obtenidos de la cocción de arcillas que acostumbran a llevar un esmaltado superior con el diseño deseado. Eso significa que podemos escoger casi cualquier diseño que se nos ocurra. En cambio, el gres rústico se fabrica por extrusión y su acabado y color es uniforme en todas sus partes, por lo que es más limitado que los otros. 

Si queremos un material que no se dañe aunque pasen muchos años, útil en zonas húmedas y extremadamente duraderos, las baldosas de gres son el material adecuado para cubrir el suelo, pues su versatilidad es muy grande y es una perfecta solución para la mayoría de situaciones.

Su mantenimiento es nulo, por lo que lo hace ser la mayora ventaja de este tipo de suelo. Así que, cuando se quieran limpiar, solamente hay que evitar productos abrasivos. Se recomienda guardar varias cajas del material que ha sobrado durante la construcción del suelo, pues si llegado el caso dañamos alguna pieza, su sustitución no tiene ninguna complicación. Dentro de los tipos de gres, el gres porcelánico es el más resistente a los golpes, a la humedad y a la abrasión. Además, también es el que tiene más duración.

Piedra natural

Existen muchísimos tipos de piedra en el mundo, sin embargo, no van a existir más, por lo que hace que sea un recurso bastante limitado, sobre todo si queremos usar piedra local sin exportarla de otro país.

Este tipo de suelo es muy resistente, aguanta la humedad y son perfectos para suelos radiantes. Podríamos decir que su duración es para toda la vida. A diferencia de las baldosas de gres, necesitan más espacio, pues los espesores son mucho más amplios que los comentados anteriormente. Cada piedra es única, por lo que es todo un espectáculo.

Aunque se trata de un material muy resistente, hay que ir con cuidado, pues en caso de que una pieza se rompiera, es muy complicado encontrar otra idénticamente igual. Por suerte, si se trata de una pequeña mancha o una ralladura, es posible que se pueda solucionar con un pulido. 

Madera natural

Existen muchos tipos de madera en el mundo, pero las maderas usadas para los solados son más limitadas. En España, lo normal es escoger entre roble, arce, fresno, cerezo, pino, haya, elondo, jatoba, eucalipto o wengué. Dependiendo de la madera que escojamos, nos dará un tipo de vetas y un tono base. Sin embargo, si queremos conseguir aún más variedad, los tintes y los barnices son una perfecta solución. 

Se trata de un material muy agradable de pisar gracias a su confort, naturalidad y calidez. Sin embargo, puede sufrir grandes dilataciones y contracciones que pueden causar ruidos al pisar. Además, si tenemos un suelo radiante, la madera natural no es nada aconsejable, pues dificulta el paso de la temperatura. Si la vivienda está en una zona muy húmeda cómo baños o cocinas, tampoco es recomendable usar este material, pues es muy absorbente y se acabaría dañando. 

Es por todos estos motivos que la madera natural requiere de muchos cuidados si lo que queremos es mantenerla en su estado óptimo. Sin embargo, si nuestro suelo se desgasta o se raya, solamente hará falta lijar, barnizar o acuchillar para que quede como nuevo. 

Laminado o vinílico

Se trata de un suelo que imita la madera natural, pero sin serlo. Esto fue por los problemas que daba el cuidado de un suelo de madera natural, pues los laminados requieren un mantenimiento mínimo. También se hacen laminados y vinílicos de imitación de piedras, textiles y metales, todo de manera muy sencilla. 

Si lo que se quiere es tener un acabado de madera pero no preocuparnos por su mantenimiento y gastándonos poco dinero, el laminado o vinílico es la solución. Solamente hará falta escoger entre estos dos materiales: laminado o vinílico. El segundo material es más resistente al agua y a la humedad, además tiene un riesgo mínimo de rotura. Sin embargo, su tacto es plástico y no son ideales para suelos radiantes.

Su mantenimiento es casi nulo. Se puede limpiar con un paño húmedo, con una mopa o algún producto específico para el tipo de suelo. Eso sí, este material no se puede arreglar, por lo que si algún día se daña, deberemos sustituir la pieza por completo.

¿Qué material usar para el suelo?

Como has podido ver, estos son los tipos de materiales más comunes, pero recuerda que existen muchos más. Como en todo, cada material ofrece sus ventajas y desventajas, por lo que para escoger el material adecuado debemos valorar los factores que priorizamos ante otros; el precio, la función, el mantenimiento,… 

Sin embargo, ¡Constructora Viñas quiere ayudarte en ello! Si tienes cualquier duda o necesitas más información, solamente hace falta que contactes con nosotros. 

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